INTRODUCCIÓN

El proceso de domesticación y explotación de la Naturaleza por el Hombre para procurarse alimentos, minerales, leñas, maderas, pastos para sus rebaños, etc., ha producido una intensa degradación biológica-funcional de los ecosistemas terrestres. En lo que se refiere a las áreas forestales más frágiles, este proceso alcanzó niveles alarmantes durante los siglos XVIII y XIX.

Para frenar la degradación, roturación y eliminación de los montes que aún quedaban se organizó en España la Administración Forestal hacia 1848-1850. Su principal objetivo era el de frenar el proceso de degradación y eliminación de terrenos forestales y proceder a su restauración. Aparece así de forma organizada la necesidad de la intervención y aplicación de la Técnica Forestal para reorientar el proceso.

    - La primera etapa se centró en el análisis y cuantificación del problema: identificación de prioridades, realización de informes para persuadir a los políticos y a la sociedad de la necesidad de conservar y restaurar nuestros montes. De esta etapa existe abundante información escrita, pero no hemos encontrado casi nada de información gráfica, sólo algún croquis o dibujos en muy mal estado de conservación.
    - La segunda etapa que podríamos denominar de intervención técnica forestal masiva se produce a finales del siglo XIX y los primeros lustros del siglo XX. En esta época se ponen en marcha programas de restauración Hidrológico-Forestal, se inicia la Ordenación Forestal de los principales montes públicos y como consecuencia de ellos se comienza a aplicar, de forma reglada, la técnica selvícola, al mejor nivel que se conocía en ese momento. De esta etapa se ha encontrado abundante e interesante información gráfica, pese a que la fotografía era una técnica en proceso de consolidación, y su ejecución presentaba muchas dificultades fuera del laboratorio. Recuérdese que los tiempos de exposición de la imagen, para ser impresionada, eran de dos o tres minutos. En estas condiciones era difícil obtener buenas fotografías en un monte sin elementos de sujeción y enfoque adecuados.

        

    - El comienzo de la tercera etapa podría situarse en 1926 con la redacción del primer Plan Nacional de Repoblaciones, que no llegó a ponerse en práctica. Resurge nuevamente la actividad forestal hacia 1930 con los programas de producción forestal, que se quieren apoyar en las investigaciones sobre introducción de especies exóticas llevadas a cabo por el Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias (IFIE). Nacen en esta fecha, también en el IFIE, los programas de investigación en Hidrología Forestal y corrección de torrentes. En general comienza, de forma organizada, una actividad investigadora en las principales ramas de la Ciencia Forestal. Estas iniciativas se paralizaron por la Guerra Civil Española de 1936-39, para resurgir con mayor intensidad a partir de 1939 con la aprobación del Plan Nacional de Repoblaciones (PNR) y la refundación en 1941 del Patrimonio Forestal del Estado (PFE), entre otras cosas para dar cumplimiento al ya aprobado PNR. En los años 1964-65 se intentó poner en marcha un Servicio de Información Fotográfica en el PFE. Se enviaron unas fichas a los Servicios Provinciales para datar y localizar las fotografías que se realizaran, pero dicho servicio no se llegó a poner en funcionamiento.

    Esta tercera etapa, ha sido la más importante, cuantitativa y cualitativamente, y es la que ha generado una mayor información gráfica del proceso de actuación basado, fundamentalmente, en la restauración hidrológico-forestal y en la repoblación de terrenos yermos e improductivos, ya que se produjo una enorme transformación del paisaje de gran parte de la superficie forestal de nuestro país. Este periodo puede considerarse que duró hasta 1971, fecha en que desaparece el PFE y se crea el ICONA, pero otros consideran que realmente se prolongó hasta 1980-82, fecha en la que comenzó el proceso de descentralización autonómica.

        

Con ser importante la información obtenida sobre la actividad forestal que acabamos de comentar, la FOTOTECA FORESTAL ESPAÑOLA no se nutre sólo de ella. Tan importante como es conocer la transformación del paisaje a través de fotografías del "antes" y el "después", es conocer como se hicieron las obras que dieron lugar a esa transformación, como el hombre, con muy escasos medios técnicos, fue modelando ese gran cambio del paisaje forestal. Entran en este apartado aquellas fotografías que hemos encontrado sobre la construcción de diques, ejecución manual o mecanizada de repoblaciones, construcción de vías forestales, ejecución de aprovechamientos madereros, transporte fluvial de la madera, extracción y transformación del corcho, las resinas, el esparto y un sin fin de actividades forestales ligadas al medio rural en las que la mano del hombre ha tenido un gran protagonismo, hasta el punto que podría decirse que ellos, los trabajadores forestales, fueron los verdaderos protagonistas de la actividad forestal y del cambio del paisaje a que ésta ha dado lugar.

La recopilación y análisis de la información gráfica producida por la actividad forestal pasada constituye un deber de todos que contribuirá a recuperar una parte importante de nuestra historia y de nuestra memoria colectiva.

Somos conscientes de que las circunstancias actuales son diferentes. Las nuevas concepciones que la sociedad tiene de la naturaleza en general, y de lo forestal en particular, obliga a desarrollar nuevos métodos de gestión. Métodos que, integrando los conocimientos del pasado, sean capaces de satisfacer las exigencias del futuro.

Justamente en el engarce entre el pasado, en el que los forestales trabajaron para la sociedad, y el presente, en el que los forestales estamos obligados a trabajar con la sociedad, quiere justificarse la existencia de la FOTOTECA FORESTAL ESPAÑOLA. La frase "conocer el pasado para entender el futuro", cobra aquí su más genuino significado. En definitiva, exponer hoy en público una parte importante del legado histórico forestal es una misión que los forestales teníamos obligación de hacer.